¿Buscas generar más impacto? invierte diferente

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La inversión de impacto está transformando los mercados financieros. Cientos de miles de millones de dólares de inversión ahora se enfocan en desafíos sociales y del medio ambiente.

Las filantropías han aumentado la inversión de impacto para resolver problemas como el cambio climático, y empresas de capital privado como TPG, Bain y KKR han creado fondos de impacto a su vez. A pesar de que aún existe un largo camino para cerrar los 2.4 trillones de dólares del déficit de financiación anual para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sustentable, la suerte está cambiando.

Entre los visionarios líderes que forman este movimiento se encuentra Laura Ortiz Montemayor, la CEO y Fundadora de SVX, una consultoría de inversión de impacto en México. En la siguiente entrevista, ofrece su visión sobre el sistema financiero, proporciona los ejemplos de innovación para la prosperidad compartida, y nos desafía a pensar de manera diferente sobre cómo resolver los retos globales.

Lorin Fries: ¿Podría describirnos su trabajo como  CEO y fundadora de SVX?

Laura Ortiz Montemayor: SVX está comprometida a fortalecer la inversión de impacto en México. Construimos capacidades que impulsan la transformación para el impacto, usamos la educación para permitir cambios de paradigma entre inversionistas y emprendedores y trabajamos para poner en práctica la teoría de impacto. SVX ha realizado consultas sobre dos fondos: Grupo Paisano y Emprenta, y ayudó a catalizar el nuevo fondo de fondos derivado de Grupo Bimbo a través de una capacitación con Sonen Capital en 2017. También emprendemos nuestros propios proyectos, incluyendo asesoramiento a la Iniciativa de Finanzas de Diversidad Biológica del Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas.

Lorin Fries: Mencionó que no está completamente de acuerdo con el Objetivo de Desarrollo Sostenible sobre el Trabajo Decente y el Crecimiento Económico. ¿Podría explicarnos?

Ortiz Montemayor: El desafío más grande para alcanzar los Objetivos es cambiar mentalidades. Un paradigma peligroso es el deseo del crecimiento exponencial. Esta idea es incluida en el Objetivo de Desarrollo Sostenible  #8, que usa la creación de trabajo como una excusa para provocar daños al capital natural y social. El trabajo de Kate Raworth sobre la Economía de Rosquilla proporciona una visión diferente. Ella dice que nuestro paradigma económico tiene que cambiarse de una línea a un círculo – que, más que el crecimiento económico como objetivo, deberíamos perseguir el equilibrio. En su última TED talk dijo lo siguiente: Esperar crecimiento es sano, pero la gente tiene un límite natural. De hecho, el único crecimiento exponencial que pasa en la naturaleza es el cáncer. Pienso que eso es instructivo.

Lorin Fries ¿Qué papel juega la tecnología en nuestra búsqueda de los Objetivos de Desarrollo Sostenible?

Ortiz Montemayor: Yo veo mucho entusiasmo sobre los nuevos aparatos tecnológicos pero no veo que se preste atención a los principales cambios estructurales que deben de ser resueltos. Las finanzas se afirman sobre estructuras acumulativas. Esto tiene que cambiar. Tenemos que innovar para crear nuevas estructuras, incluyendo soluciones descentralizadas y distributivas. La gente está concentrada en tecnologías como la inteligencia artificial y el blockchain. Se obsesionan sobre los medios; yo quiero obsesionar sobre los finales.

Lorin Fries: ¿Qué ejemplos de innovación se enfocan en “los finales” que busca?

Ortiz Montemayor: La equidad de liquidación automática es un ejemplo excelente. Esto es un mecanismo que con el tiempo permite construir una estructura cooperativa. En lugar de una Introducción en la Bolsa, la Estrategia de Salida consiste en vender las acciones a los agricultores o trabajadores, que tarde o temprano compran la empresa completa y se hacen sus dueños. Mediante este modelo, los trabajadores adquieren conocimientos sobre la gestión pública y dirección de empresas, y se empoderan: no es sólo un aumento en el ingreso; ellos pasan de ser trabajadores a propietarios. Seis empresas en México han usado este acercamiento, una de ellas generó rendimientos superiores al 10%  durante los últimos tres años. Ese tipo de innovaciones están en el corazón de la transformación que necesitamos.

Un segundo ejemplo que me gusta es Sardex, una solución usada en Cerdeña en medio de su crisis financiera. La isla tenía el paro del 30 % y confió sobre todo en el turismo y el aceite de olivo. Había un terrible estancamiento económico y migración, específicamente entre la juventud, y los ciudadanos no podían comprar mucho de lo que necesitaban. Los creadores de Sardex crearon una moneda que permitió a la comunidad comerciar consigo mismos sin euros. El crédito no se acumuló, y, como era una moneda local, no había ninguna salida. Sardex es asombroso porque usa la tecnología como tendencia a destiempo. La forma en la que fintech está diseñado a menudo lleva a más personas a estar endeudadas. La deuda se parece al veneno; Sardex se convirtió en su antídoto.

Fries: ¿Qué filosofía es la base de su acercamiento?

Ortiz Montemayor: Creo que la tecnología más avanzada ya está ahí, en la naturaleza. Nuestra comprensión sobre ella es inadecuada, que es por lo que nos enfocamos en la creación de nuestras propias tecnologías. Me gusta la cita de Gil Friend, ” Los ecosistemas de la naturaleza tienen 3.85 mil millones de años de experiencia creando sistemas eficientes, adaptables, resistentes, sostenibles. ¿Por qué reinventar la rueda, cuándo el R&D ya se inventó? ” También me guío por la reflexión de Buckminster Fuller, “El hombre espontáneamente no reconoce la tecnología más que la propia, él habla del resto como algo que ignorantemente llama naturaleza.”

Hay mucho ego y ambición detrás del deseo humano de innovar. Pensamos que nuestro camino será mejor que el camino de la naturaleza, pero yo siempre nos veo caer. Un ejemplo asustadizo es el plan de Walmart de desarrollar abejas robóticas. Hay una falta de polinizadores, que es un problema grande, pero me gustaría enfocar el problema en regresar a las abejas a la naturaleza y todos los otros servicios que ellas representan. O imaginen la idea de que Los Ángeles pintara sus calles de blanco con pintura química para reflejar la luz del sol en respuesta al calentamiento global. ¿Por qué no reforestar las calles? La mejor tecnología que existe es la fotosíntesis.

Fries: ¿Tenemos que pensar de manera diferente para solucionar nuestros desafíos globales?

Ortiz Montemayor: Animo a todos – sobre todo a aquellos trabajando en la tecnología – a estudiar el pensamiento sistémico. Ahora mismo, el crecimiento exponencial es el objetivo para el sector  tecnológico. Démonos tiempo para el análisis de las complejidades. Hablemos de los objetivos de nuestro desarrollo tecnológico, y si hay una solución basada en la naturaleza que pueda trabajar infinitamente mejor. Abracemos que somos parte de la naturaleza, y que ésta puede ser nuestro mentor, más que nuestro inventario de recursos. Comencemos con una visión de prosperidad compartida, y trabajemos para conseguir todo eso.

Esta entrevista es parte de una serie sobre cómo la tecnología y la innovación transforman sistemas alimentarios y ecológicos – y cómo lograr usarla adecuadamente para la gente y el planeta. La conversación ha sido corregida para su claridad y longitud.

Esta entrevista fue traducida de su publicación original en Forbes Magazine, realizada por Lorin Fries a Laura Ortiz Montemayor.  

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Me gusta decir que cuento historias profesionalmente pero las personas que me conocen insisten en que soy fotógrafa, productora audiovisual, entusiasta del marketing digital o creativa de nacimiento. La verdad es que no veo la diferencia entre esos roles y la magia de contar historias. Soy comunicóloga egresada de la Universidad La Salle y he trabajado en producción audiovisual para Fox Sports, Toyota, Revista Fernanda, Líderes, Cocina Vital, Volvo, entre otros. Actualmente soy la Coordinadora Global de Marketing en Hult Prize Foundation y estudio Guionismo en el Centro de Capacitación Cinematográfica. Contar historias de impacto social hace click en muchos sentidos de mi vida.