¿Expandir, diversificar o escalar?

Los emprendedores sociales nos hemos armado con un repertorio nuevo de palabras y términos que usamos con mucha naturalidad para referirnos a nuestras iniciativas, a veces sin estar seguros de qué significan (que tire la primera piedra quien no lo ha hecho nunca).
Hoy quiero hablar sobre la diferencia entre: escalar, expandir y diversificar.

Tradicionalmente las empresas tradicionales o “no sociales” buscan estrategias de desarrollo que permitan ampliar el tamaño de operaciones de la empresa y, por ende, sus utilidades. Las estrategias normalmente siguen dos rutas: expansión o diversificación.

  • La expansión busca intensificar la actividad de la empresa, hacer más. Ya sea penetrando más en el mercado, buscando nuevos mercados o mejorando los productos o servicios que ofrecen.

  • Mientras que la diversificación consiste en ofrecer bienes o servicios nuevos o diferentes, incluso aunque eso implique explorar nuevos mercados. Por ejemplo, como las empresas de computadoras que empezaron a fabricar teléfonos inteligentes.

Suena lógico y de sentido común. De hecho, lo mismo puede ser aplicado a las empresas sociales. No estamos aquí hablando de estrategias anticuadas o inútiles.

Sin embargo, para las empresas sociales preferimos hablar de escalar, ¿por qué?

La palabra escalar sale de la literatura de Desarrollo Internacional, es decir, sobre la ayuda que prestan los países ricos a los pobres y, por eso, tiene un significado más enfocado en la mejora de condiciones de vida de quienes sufren grandes carencias.

Escalar es seguir estrategias que permitan acrecentar y profundizar aquellos proyectos que han sido efectivos, de forma que se pueda mejorar la vida de más personas. Es decir, más allá de aumentar la actividad de la empresa, lo importante es que aumentar el retorno social.

Ahora bien, se puede lograr escalar a través de 4 formas distintas y que se pueden aplicar individualmente o en conjunto, entre las cuales también están la expansión y la diversificación.

  1. Escalamiento horizontal:

    es la “expansión” del sector social. Implica, por ejemplo, poder llegar a nuevas comunidades donde existen necesidades semejantes a aquellas que se están atendiendo con efectividad en otros lugares.

  2. Escalamiento vertical:

    cuando una iniciativa o estrategia de un proyecto o empresa social se convierte en política pública, es decir, se promueve por ley y aumenta su impacto positivo a un territorio más amplio.

  3. Escalamiento organizacional:

    cuando la empresa social logra mejorar en lo que hace. Mejorando su sustentabilidad, o la eficiencia y efectividad de sus programas, bienes o servicios.

  4. Escalamiento funcional:

    es la “diversificación” del sector social. Es decir, ofrecer bienes, servicios o programas que logran cambios positivos en otros indicadores sociales. Como la icónica historia de BRAC.

Entones escalar no es un concepto que esté peleado con versiones más tradicionales de desarrollo empresarial como expandir o diversificar. Más bien, permiten dar un significado más atinado del quehacer de las empresas sociales. Y bueno, ahora que ya sabes bien-bien la diferencia, cada que pienses en “escalar”, además de entender de lo que hablas, tendrás un mayor número de opciones en mente sobre cómo aumentar el impacto de tu empresa social.

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