4 cosas que aprendí con The Founder

Por fin llegó a los cines la historia de una de las franquicias más grandes del mundo.

Protagonizada por un ex Batman, Michael Keaton, cuenta la historia del hombre que tomó la idea de los hermanos McDonald e hizo un imperio. Y aunque parezca un remake de la película de Facebook, tiene algunas cosas de las que podemos aprender, porque los arcos dorados nunca dejan de sorprendernos.

1. Protege tu idea:

Los hermanos Dick y Mac McDonald crearon un nuevo concepto de restaurantes que podía ser la envidia de cualquier reloj suizo, una locura para su época, una idea de un millón de dólares (o un poquito más). La idea era brillante, pero no la cuidaron lo suficiente, fueron ingenuos y la regalaron al primer extraño que pasó. Aunque quizás ese no fue su mayor error, si fue el primero de muchos.

Esto no quiere decir que uno tenga que ser celoso de su idea y no contarla a nadie. Pero sí hay que saber cuándo hacerlo, dejar que tome forma, fuerza y recién ahí contarla. La idea, es una de las piedras fundamentales de un emprendimiento, por eso hay que dejar que se asiente y crezca antes de dejarla al alcance de los buitres.

2. No te cierres a los cambios:

A veces el cariño que le tenemos a nuestro emprendimiento nos hace cerrarnos a la idea del cambio y por lo tanto, perdernos oportunidades de progreso.

Los hermanos McDonald estaban orgullosos por su proyecto, habían creado un negocio rápido y de calidad, marcando una diferencia en el mercado de los restaurantes. Pero su modelo de negocios no les iba a permitir crecer mucho más. Ante las propuestas de cambio de Ray Croc, los McDonald no cedieron, quisieron quedarse en el terreno de lo conocido y la realidad los llevó puestos.

No quisieron cambiar y otros cambiaron por ellos, dejándolos afuera de su propio negocio.

3. Observa las oportunidades

roy-croc

Podemos juzgar a Ray Croc de muchas cosas, pero no podemos negar que fue un visionario. Con su alma de vendedor, supo ver una oportunidad en un local de hamburguesas en el medio del desierto de California. Tuvo la iniciativa y la curiosidad para acercarse y reconocer lo que podía ser un gran negocio. Seguramente no se imaginó que ese restaurante podía ser el primero de una de las franquicias más grandes del planeta, pero vio algo que otros no y ese fue su mayor logro.

4. La persistencia es la clave

Tanto los hermanos McDonald, como Roy Croc tuvieron que fracasar mucho hasta llegar al éxito. Croc vendió pianos, radios, pisos y batidoras hasta encontrar el éxito, e incluso una vez que lo consiguió tuvo que seguir luchando, pidiendo créditos y endeudándose.

Por eso la clave, aunque suene trillado, es no dejar de intentar y fracasar la cantidad de veces que sea necesario hasta dar con el éxito.

[SPOILER ALERT] Una de las últimas escenas de The Founder termina con esta reflexión: “Nada en el mundo puede ocupar el lugar que ocupa la persistencia. ¿Talento? no hay nada más común que los hombres sin éxito y con talento. ¿Genialidad? genios sin reconocimiento son prácticamente un cliché. ¿Educación?  el mundo está lleno de tontos educados. La persistencia y determinación, por sí mismos, son lo más poderoso.”

Este local de hamburguesas perdido en el desierto de California escaló de tal forma que se convirtió en un ícono. Solo una persona se imaginó semejante éxito, y aunque fue minimizado y tildado de loco, Roy Croc se imaginó algo más grande de lo que había y lo terminó logrando. Por eso, no importa que de miedo, siempre debemos pensar en grande, después la realidad se encargará de acomodar las cosas.

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1 Comentario

  1. Acabo de ver la pelìcula y quise regresar a leer tu post. Yo creo que tenemos que ser muy cuidadosos a que modelos admiramos. Este señor no solo robò y engañò a los hermanos McDonald’s; tambièn engaño a unos de sus business partners para quedarse con su esposa, la verdad es que actùa como un verdadero psicòpata del capitalismo, comprando las leyes, bajando la calidad de los alimentos x mayor rentabilidad sin revisar que consecuencias tiene para la salud, etc. Yo creo que en los 80s probablemente era un modelo digno de admiraciòn por la visiòn grande como comentas. Pero en esta època en la que hemos visto todos los efectos venenosos de este tipo de comportamiento y del capitalismo corporativo masivo, deberìamos mandar a estos rateros psicòpatas a la càrcel urgentemente. Prefiero admirar a gente ìntegra, que es exitoso aùn pensando en los demàs y compartiendo el pan con quien lo ha trabajado y comprometièndose a un mìnimo de calidad saludable. No es imposible con persistencia. El problema es que Mr. Kroc se teopezaba con su propio ego y aires de grandeza.

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